Pocas cosas me emocionan más que la perspectiva de un viaje. Puede que haya una: contarlo (aquí te dejo mi ebook para que entiendas por qué), pero es verdad que la excitación que provoca un viaje tiene más recorrido. Resulta emocionante desde el minuto uno, cuando eliges el destino, y va en aumento a medida que se acerca el kick off: en ese tiempo nos entusiasmamos con la planificación, los preparativos, el cosquilleo de los días previos… Resulta tan excitante que no ves la hora de contárselo a tus seguidores, a los lectores de tu blog, y quieres hacer partícipe a todo el mundo. La pregunta del millón es: ¿cuál es la mejor forma de hacerlo?

En ocasiones, ese afán por compartir puede llegar a desbordarte. Sobre el terreno, mientras tratas de no perder detalle de lo que ves, la situación puede resultar insostenible. Lo digo por experiencia. Más de una vez me he visto con dos cámaras en una mano y el móvil en la otra haciendo malabares para que no se me escape nada: las fotos para el blog (incluida alguna vertical para Instagram), los vídeos para redes y planos más cuidados para Youtube, algún otro plano vertical para el Stories y entradillas para el vídeo… Un caos. Recuerdo ver volar una de mis cámaras escaleras abajo cuando entraba en un Clásico en el Bernabéu, echarme la mano al bolsillo y descubrir que había perdido las gafas en Río de Janeiro (o me las había robado, quién sabe) y, sobre todo, llegar a aborrecer lo que estaba haciendo. Esas situaciones me hicieron reflexionar y llegar a una conclusión: si no planificas, estás muerto. Tienes que tener claro qué quieres lograr y actuar en consecuencia. Mi experiencia me dice que hay 3 maneras de contar tu viaje y conseguir que te lean.

 

Jaime Collazos, creador de contenidos digitales
A veces serás el hombre orquesta: móvil, GoPro, cámara réflex…

 

EN TIEMPO REAL

Se trata de retransmitir el viaje en vivo y en directo. Con los medios actuales y la ausencia de roaming (siempre que nos movamos por Europa) todo es posible. Tienes dos maneras de hacerlo: en streaming a través de Facebook Live, Instagram Stories o Periscope, aplicaciones que te acerquen a tu audiencia, hasta el punto de hacerlos partícipes del viaje; o compartiendo el contenido al instante en tus redes sociales. Sin duda, para una apasionado de la televisión como yo, es la opción más divertida. Después de seis años haciendo dos horas diarias de televisión en directo, a veces echo de menos hablarle a un piloto rojo. Pero es que, además, estas herramientas nos permiten interactuar con la audiencia. ¡Es maravilloso! Podemos pedir opinión a nuestros seguidores, seguir sus consejos, compartir información… En este caso, lo que cuenta es la inmediatez, que tus seguidores vivan la experiencia contigo, que compartan tus emociones y disfruten de tus descubrimientos en tiempo real. Además, podemos saturar nuestras redes sin pudor, ya que estamos aportando contenido de valor. O, al menos, aportamos un contenido más interesante y de mayor calidad que el que difundimos en nuestro día a día.

 

Si tienes claro cómo quieres llegar a tu audiencia, todo será más fácil.

 

UN RESUMEN DIARIO

La idea es guardarse el contenido para hacer, al final del día, un resumen en nuestro blog. Una compilación de fotos y textos más reposados que podrás viralizar en tus redes sociales, de forma que generes tráfico hacia tu página web. Allí, tus seguidores encontrarán un contenido más desarrollado que el goteo de Twitter y Facebook. Lo mejor de esta opción es que, al acabar de vivir la experiencia, tendrás las sensaciones a flor de piel, tus recuerdos serán frescos, así que podrás ofrecer todo tipo de detalles al lector. Puede que tú mismo te sorprendas al día siguiente leyendo cosas que, de otra manera, difícilmente recordarías. Eso sí, tendrás que dedicar unas horas a trabajar antes de tirarte en la cama del hotel (o relajarte en el spa, si viajas por todo lo alto).

 

Si decides publicar al final del día, planifica antes el contenido que vas a necesitar.

 

CREAR UNA GUÍA

Esta opción es la más reposada. Te permitirá mezclar la experiencia vivida con la información que obtengas de otras fuentes. Es decir, podrás contrastar tu experiencia con opiniones que encuentres en la red y ofrecer al lector tu propia versión, que en este caso estará realmente fundamentada. Dedícate a disfrutar del destino, empaparte de todo lo que te rodea, recopila información y produce el contenido necesario para crear tu propia guía del viaje. Déjalo todo para cuando llegues a casa. No te obsesiones con publicar en las redes sociales mientras paseas por la ciudad o visitas un museo, y tírate en la cama nada más llegar a la habitación del hotel. Eso sí, cuando regresas, ponte manos a la obra y dedica todo tu tiempo a elaborar un producto completo, cuidado y trabajado en forma de guía o reportaje amplio. Además de ofrecer calidad, tendrás la oportunidad de lograr nuevos suscriptores para tu blog. Para ello, deberás ofrecer tu guía a cambio de difusión, es decir, pedir al lector que la comparta en las redes sociales o que te siga en Twitter para poder descargársela.

 

Deberás tener listo todo el material para ponerte a trabajar cuando regreses del viaje.

 

VÍVELO CON PASIÓN

Estas son las 3 opciones más recomendables para compartir tu experiencia viajera. Tendrás que valorar cuál te conviene más para alcanzar tus objetivos. Debes saber que mezclar todas ellas es un error, salvo que cuentes con un equipo detrás que te apoye durante el viaje. Pero, ante todo, recuerda que, para conseguir conectar con tu audiencia y contar una historia realmente atractiva, primero tendrás que vivirla con pasión. Si no lo vives no lo puedes contar.