PARQUE TENNŌJI | VERDE Y TEMPLOS

En Osaka nos llovió en días alternos, así que lo primero que hicimos fue comprar un paraguas (transparente, claro) y no preocuparnos de nada. Salvo excepciones, la lluvia de junio es fina y constante, así que se puede caminar tranquilamente. Así lo hicimos en el Parque Tennōji donde, además de un zoológico, el museo de la ciudad de Osaka y los jardines Keitakuen, hay un par de templos interesantes. A nosotros nos gustó visitar el Templo Isshinji. Coincidió que, a esa hora, la gente llegaba para hacer sus ofrendas; nos mezclamos con ellos y respiramos incienso recién encendido, además de un espíritu muy auténtico. Luego, mientras paseábamos por el parque, nos topamos con una simpática señora que, en aras de practicar su inglés (no es habitual que los japoneses lo dominen) nos dio palique durante un buen rato y nos acompañó al Templo Shitennō-ji. Hay que salir del parque y cruzar un par de calles para llegar a él. Una vez allí, nos explicó en qué consiste la ceremonia de purificación que llevan a cabo antes de entrar a un templo y nos leyó algunas inscripciones. Antes de despedirnos, compramos los tickets para visitar el templo, aunque me vi un tanto obligado por las circunstancias. Una vez dentro, no me sedujo en absoluto.

Templo Isshinji en el Parque Tennoji de Osaka (Japón)

ABENO HARUKAS Y UMEDA SKY BUILDING | EL TECHO DE OSAKA

Como casi todas las ciudades japonesas, Osaka está sembrada de rascacielos. Los encuentras diseminados por todas partes. Nosotros habíamos leído maravillas del Umeda Sky Building, junto a Shin-Osaka, es decir, al otro lado de la ciudad (nosotros nos alojamos en la zona de Namba). Pues qué quieres que te diga. No me sedujo pagar casi 20€ por entrar al mirador, así que me limité a subir a las escaleras mecánicas que cuelgan de la parte más alta, coger un par de planos y darme la vuelta. El trayecto hasta allí en la Osaka Loop Line (línea de tren incluida en el JR Pass) tampoco me compensó. Hubiera preferido pasar el día en los alrededores del Parque Tennōji, donde también se encuentra el Abeno Harukas 300. Es el rascacielos más alto de Osaka y creo que sus vistas son más impresionantes (el mirador también cuesta cerca de 20€). Tiene una entreplanta con un jardín (subir hasta allí es gratis) donde pasamos un rato agradable.

Abeno Harukas en Osaka (Japón)

BARRIO DE SHINSEKAI | DIVERSIÓN CONCENTRADA

No puedo decir que el barrio de Shinsekai me enamorara, pero sí es verdad que me pareció un lugar muy auténtico. Nos contaron que se trata de una zona regenerada de la ciudad que ha ganado aplomo con el tiempo. Se dibuja como un rectángulo de calles entrelazadas presidido por la torre-mirador, una especie de Torre Eiffel en miniatura. Los restaurantes copan la mayoría de los negocios y el ambiente crece a medida que se acerca la tarde-noche. Nosotros no comimos allí, pero sí encontramos un pequeño local donde desayunar cada vez que íbamos a la estación de Shin-Imamiya. Aquel sitio es uno de los grandes recuerdos que trajimos del viaje, por varias razones: el ambiente silencioso, de tranquilidad y respeto, la discreción de los dueños, la decoración, la sensación de encontrarnos en un lugar totalmente ajeno… Maravillaso.

Barrio de Shinsekai en Osaka (Japón)